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I had better start this blog now, as an experience like this deserves a
description of every thought which make this dream come true! My name is Maria Buera Prius, I’m 24 years
old and I’ll be in Ethiopia for a couple of months working as a volunteer in Wukro.
Thanks to social network and friends of mine, I met Manoli, who runs the association
Orient&Occident in Tarragona. She has been doing an exceptional job to make
this happen! She’s the person who has trusted in me and has sorted out the main
things to get to know Angel
Olaran, person who I will be collaborating with, during these two months in
St.Mary’s College. So, that’s why I’m writing today, in order to thank Manoli
and also, the angels who have done possible this experience in my life!
Me
llamo Manoli Garcia Gil, hace tres años que pasé la cincuentena y estoy
escribiendo aquí porque creo en los sueños (en los míos y también en los de los
demás). Un día, decidí columpiarme por la vida (en vez de dejar que la vida se
columpiará en mí). Cada oscilación, cada empuje me fue llevando a una realidad
desconocida y aprendí a aceptarla y valorarla tal cual, sin críticas ni
juicios. Uno de esos sueños fue fundar, junto a otros compañeros afines, una
entidad sin ánimo de lucro a la que llamamos Associació Orient&Occident. En
los últimos años, el columpio me ha llevado a experimentar y/o realizar
voluntariado en proyectos humanitarios en India, Nepal, Nicaragua, Perú,
Grecia, Marruecos...Hasta que la realidad del Cuerno de África llamó a mi
puerta de la mano de tres “ángeles”. Aunque yo había oído hablar de Etiopia
cuando apenas tenía 8 años, y entonces me prometiera a mi misma que algún día
visitaría ese país, no fue hasta el año 2012 cuando la llamada resonó en mi
corazón: Sentada en una butaca del Palau de Congressos de Tarragona observé
como a una de las personas homenajeadas por la labor de la O.N.G Centre
d’Iniciatives, se le entregaba un Premio Ones. Ángel Pujol habló con tal
énfasis y amor del proyecto y de los niños de Wukro, que me llegó al corazón.
Esa fue la segunda vez que me dije que algún día vería de cerca a Abba Melaku,
Yerusalem, y todos esos niños de los escuchaba hablar. Y.... a la tercera va la
vencida: A principios de 2014 varias coincidencias me recordaron lo que decreté
en mi infancia y comenzó a llegarme información de Etiopia por varios bandos.
Ángel Juárez, amigo y compañero de ideales y realidades, que preside, la
Fundación Mare Terra-Mediterranea y la Coordinadora d’Entitats del Camp de Tarragona,
de la que Orient&Occident forma parte, me mostró las fotos de la presa de agua,
recién inaugurada en tierras etíopes, las caras morenas de niños acarreando
agua, de jóvenes colocando piedras en el muro, junto a la foto del “tercer
ángel”; un ángel con mayúsculas, el Padre ANGEL OLARAN, cuya mirada de tesón,
compasión y ternura llega al alma. Cuando llamé a Ángel Pujol, de Mollerusa,
Lérida, para comunicarle que la 8 Gala benéfica de Danza de este año la
destinaríamos al proyecto de Wukro del padre Ángel Olaran y que en verano yo
iría personalmente a Etiopia a entregar el donativo, me informó que al día
siguiente nos podríamos ver ya que había quedado
Tarragona,
mi ciudad con Ángel Juárez. ¿Casualidad o causalidad?
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